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Un físico está reunido con un psicólogo. El físico le comenta que a veces debe decidir entre lo bueno y lo malo, y quiere saber más sobre la conciencia y cómo opera.
El psicólogo le pregunta si tiene 5 años de su tiempo para explicarle. El físico le dice que sólo tiene 15 minutos.
El psicólogo le dice que la conciencia es un recordatorio de lo que sabemos que es bueno. Esa especie de “personita” que se posa en nuestro hombro y nos recuerda al oído lo que está bien y lo que está mal. Sigue su explicación con el concepto de deber, del bien, el mal, la moral, y en 15 minutos termina su explicación.

El físico le agradece, sale corriendo y llega emocionado a la cafetería de su facultad, donde otros físicos están reunidos en su hora del café.
- Acabo de reunirme con el Decano de la Escuela de Psicología, y tengo que compartirles algo que les parecerá increíble pero es cierto.
Todos hacen silencio.
- Resulta que – dice el físico – existe una “personita” que todos tenemos, y es quien nos recuerda constantemente qué es bueno y qué es malo. Nos habla al oído. Obviamente no es visible pero todos hemos sentido que en algún momento esa personita nos habla, ¿verdad?
- Sí, responden todos.
- Esa personita se llama conciencia, y es la responsable de que hagamos el bien o el mal.
Como son físicos, se vuelven a ver entre ellos. La idea suena más o menos coherente, pero hay ciertas cosas que no calzan.
Uno le pregunta: ¿Pero cómo sabemos que esta personita es verdadera?
- El psicólogo me lo explicó en 15 minutos. Sin embargo, más allá de lo que nosotros creamos o pensemos, me asegura que hay múltiples estudios que confirman que esto es cierto. Me mostró libros y libros de personas reconocidas a nivel mundial por sus aportes y cuyos estudios han sido avalados y han demostrado ser verdaderos. Me parece, mi estimado colega, que cuando uno no puede demostrar personalmente todo, tiene que confiar en estudios válidos hechos con metodología rigurosa, por autoridades científicas en los otros campos.
- Pero entones estas personitas tienen que comer. Y que vestirse. ¿Cómo hacen?
- Es una buena pregunta. Efectivamente si son personas tienen esas necesidades. Tiene que haber tiendas donde ellos puedan ir a comprar su comida y su ropa.
- ¿Pero a qué hora salen? No van a dejar que alguien haga algo malo creyendo que es bueno sólo porque su conciencia le abandonó para ir a comprar comida?
- El psicólogo no me lo explicó pero me dijo que durante nuestros sueños podemos actuar de formas que jamás haríamos estando despiertos. Esto claramente implica que las conciencias van a estos malls en miniatura mientras estamos dormidos.
- ¿Pero cómo explicar entonces que cuando uno despierta puede tomar decisiones sobre el bien y el mal? Los malls tendrían que quedar muy cerca.
- La única forma en la que alguien pueda desplazarse de forma inmediata es si viaja a grandes velocidades. Sabemos que no puede ser a la velocidad de la luz pero tiene que ser una velocidad muy cercana a ella. Esto explica claramente por qué cuando apenas despertamos nos sentimos raro durante los primeros segundos.
Y así siguieron por varios minutos. No nos quedaremos al resto de la conversación pero tenemos una idea clara de las conclusiones a las que podrían haber llegado.

Los físicos concluyeron que “hay personitas que van a los malls en miniatura durante la noche, desplazándose a velocidades muy altas”. Este fue un descubrimiento tan importante que lo compartieron luego con otros amigos (no físicos) y sus familiares. Uno incluso escribió un libro sobre el tema.

Usted puede decir que suena ilógico y que es algo que jamás pasaría en la vida real.

Ahora imaginemos que el psicólogo va donde el físico, y le pide que le explique sobre física cuántica. No tiene tiempo para aprender la matemática, sólo quiere saber de ella a nivel conceptual. Puede incluso comprar algunos libros para aprender más sobre el tema, siempre y cuando no sean libros de física con ecuaciones matemáticas, sino a nivel meramente conceptual.

Si partimos del hecho de que la frase de Feynman, “quien dice comprender la física cuántica no comprende la física cuántica” se refiere a “poder hacer analogías con la vida real y a niveles metafísicos sólo por contener palabras iguales”, entonces podríamos llegar a absurdos como los malls en miniatura donde personitas compran su comida.
Lo peor es que esto sucede. Vemos a personas como Deepak Chopra, entre tantos otros, hablando sobre física cuántica mediante analogías con las cuales los físicos respetables no pueden más que sonreír. Utilizan términos que los físicos usan, de la misma forma en la que los físicos de nuestra historia utilizaban el término “personita”.

El problema es que si no se tiene el conocimiento amplio sobre el tema, se puede caer en una infinidad de errores tan insensatos como los de los libros de Chopra, o los seguidores de las nuevas tendencias budistas que hablan sobre física cuántica.
Es tan fácil escuchar una explicación de lo que nos parece fantasía (muchas de las explicaciones de la física cuántica caben aquí) y además escuchar a una autoridad que dice (si malinterpretamos sus palabras) que no es posible conocer sobre el tema, y comenzar a sacar las teorías más absurdas jamás imaginadas. Sólo agregue “cuántico” a su tema favorito y tendrá un grupo de personas desinformadas dispuestas a escuchar sobre el tema.

El problema de hablar sobre un tema sin conocerlo a fondo es que no tomamos en consideración la plataforma de pensamiento completa para su comprensión.
Por ejemplo: Un autor escucha que si una persona se mueve muy velozmente, entonces su reloj camina más lento. Y comienza a elaborar teorías y escribir libros al respecto. Unas hablan sobre cómo los relojes de pulsera caminan más lento, otras sobre los relojes de pared, otras sobre los relojes de cuerda y otras sobre los relojes digitales.
Luego, conversando con un físico, este bromea y le dice “Mejor me llevo el de muñeca que es más pequeñito, para tomar en cuenta mi aumento en masa y que quede como el reloj de pared”.
El autor, que nunca vio las ecuaciones, que nunca llegó a la base de la teoría y comenzó a trabajar desde la explicación que recibió, ni siquiera entendió el chiste. Nunca supo que dentro de las mismas ecuaciones que explicaban el por qué el reloj caminaba más lento también se explicaba por qué aumentaba su masa.

Cuando leemos libros de estos pseudointelectuales y charlatanes, sobre el budismo, estados de conciencia, y cómo afectar la realidad con nuestra voluntad, tenemos que tomar en cuenta que lo que estamos leyendo es historias sobre personitas en los malls haciendo sus compras y regresando a casa a grandes velocidades. Antes de que despertemos.

Extracto de mi libro Templos de Humo, que puede adquirir en Amazon.com

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10 Thoughts on “La delgada línea entre la Física Cuántica y la Estupidez Humana

  1. ROBERTO CHACON on July 5, 2013 at 3:09 am said:

    Donde le doy like? jajajaja

  2. Pingback: Física Cuántica | Annotary

  3. Pingback: Física Cuántica y Estupidez | Cie...

  4. Amalia Carioli on July 11, 2013 at 1:47 am said:

    No me gustó, entré aquí pensando en otra cosa. No soy sicóloga, pero creo que cuando la gente la ataca de manera tan tonta algo no funciona. :-)

  5. Daniel on October 30, 2013 at 3:50 am said:

    Bueno,creo que se trata de comer entero, preparado y masticado, o saber como se hace y de que esta hecho antes de comerlo. Los productos terminados listos para el consumo que “hacen la vida mejor”

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